martes, 13 de abril de 2010

Tu boca

Manantial de mentiras

inalterable deseo en noches no esperadas

árido desierto para las sombras

que se quedaron sin aliento

de tu boca rescato la lengua

que me provoco los gritos,

los gemidos.

Tu lengua deslizándose entre mis piernas

el desenfreno ocasionado por el movimiento

tu boca a la que beso con ausencias

muerdo con palabras y rozo con mi lengua.

A una boca nunca mía,

constantemente ajena.

Esa boca siempre tuya.



Porque después de todo me gusta creer lo que dices,
aunque sé que mientes...



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