lunes, 31 de marzo de 2014

Es verdad que se escribe del recuerdo


Que no se me escape marzo sin que yo escriba algo, lo que sea, qué más da, nadie lo leerá. xD

Sigo con las preguntas en la lengua, porque sigo con el temor de que las respuestas no sean lo que yo quiero escuchar, al parecer no han cambiado muchas cosas en muchos años. ¿Será que algún día pueda gritar sin temor? 
¿Será que algún día la libertad nos sea concedida? Pero, si eso sucede, qué haremos con ella.
¿A dónde nos conduce la libertad? ¿De qué nos sentimos prisioneros? Yo, yo de este terrible mutismo, le temo al silencio y estúpidamente es lo único que puedo ofrecer.
Mis días han cambiado y toman, de repente, un rumbo extraño, no sé cómo sentirme, no sé qué sentir. No sé si él se acerca o se aleja, no sé si lo intenta, si quiere intentarlo, y entre sus dudas y las mías, sólo sonreímos, esperamos... esperamos que el viento fluya, hay que dejarse llevar, dicen por ahí y por allá.
Creo que los dos extrañamos parte de nuestro pasado, pero... ¿cuánto tiempo más seguiremos así?, en ese caso, ¿tiene algún sentido seguir mintiéndonos?
No tengo idea de qué quiero escribir. 
Sólo sé que marzo fue su mes, y yo sonreí mucho. 

Y por otro lado... yo tenía unas letras pendientes, quizá un adiós:


Yo buscaba en los besos la mentira,
y en la piel las grietas de tu otoño,
descubrir que la memoria se reduce a un instante,
mientras los cuerpos, impacientes, buscan impacto.

Es verdad que se escribe del recuerdo,
del anhelo.


Por último, sólo puedo escribir que quiero intentarlo, 
no quedarme con las ganas de nada.

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