jueves, 27 de mayo de 2010

Me amaneció nublado

Me amaneció nublado y con la nostalgia por mi ciudad, aquí hay demasiadas cosas pero extraño la sencillez y la tranquilidad de Cortazar, quién lo diría, siempre quise salir de ahí y ahora quiero volver, pero sólo por momentos.
Bien lo dice mi profe Herminio "El pueblo de Machigua, mi pueblo, mi aire, mi respiración..."
Hoy más que otros días lo siento así.



El manto blanco que cubre la ciudad
ilumina la cúspide
donde se observa la cruz.
En los senderos la fe desencadena el llanto
y localiza en la debilidad de los incautos, alojo.
Tradición y consuelo encuentran ahí los danzantes
caminan, corren, descansan.
Son las promesas, las oraciones y los cantos
los que aceleran y mantienen el paso
y aquellos que sufren descubren en el baile el perdón.
Es Machigua a quien buscan
anhelan, disfrutan.
De ahí partieron los ancestros
y ahora vuelven a buscarlos
en el reconocimiento con el otro
los hombres obtienen la paz.
Y es que se dice que desde Machigua
puedes ver el universo.

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